El otro día entré a una tienda, una tienda de segunda mano. Movidas por la curiosidad una amiga y yo decidimos entrar allí dentro pero ninguna de las dos sabíamos que nos podíamos encontrar con aquello, para nosotras ese tipo de tiendas eran nuevas, algo desconocido. Entramos y estábamos algo cohibidas, un sitio tan pequeño con tan poca gente...la chica que había atendiendo no nos quitaba el ojo de encima. Seguimos a nuestro royo hasta que decidimos hablar de cierta prendas que habían antiguas; eran vestidos de época, de charlestón, de fiesta, muy bonitos y cargados de recuerdos de personas que habían vendido a esa tienda ese tipo de ropa. Se me ocurrió plantearme, ¿por donde habrá pasado cada una de estas prendas? ¿Nunca se os ha pasado por la cabeza preguntaros de donde vienen las cosas? No pude evitar que un sentimiento nostálgico me apretara la garganta ya que la cabeza se me llenó de repente de recuerdos. Algunas de las camisas y batas que habían delante de mis ojos se parecían a prendas de ropa que llevaba mi abuela, fallecida hace ya casi cuatro meses. No me eché a llorar, por vergüenza, pero sé que si en ese momento hubiera estado sola, mis ojos no habrían podido evitar llenarse de lágrimas.
Cada uno de los momentos junto a mi iaia fueron únicos y ahora es cuando me he dado cuenta. Contando el tiempo que lleva en el otro mundo me he percatado de que es más de lo que me pensaba y lo más increíble de todo es que todavía no me he hecho a la idea de que los sábados ya nunca iremos a verla de nuevo. Se me hace todavía raro no ir a darle un beso y a decirle lo mucho que la quiero y que la quería, ¡todavía no he conseguido hacerme a la idea de que ya no la voy a volver a ver nunca más! Y es que cuando alguien se va, siempre le echarás de menos. Dicen que las personas nunca mueren si las sigues recordando, pero ojalá pudiera hacerla volver un día más para pasarlo a su lado, reírme junto a ella y decirle los miles de "te quieros" que no pude decirle hace casi cinco meses.
En realidad para echar de menos a una persona no hace falta que muera porque a veces la persona que más cerca tienes es la que más de menos echas y a la que realmente más necesitas...