Todos estamos nerviosos, unos más que otros. Los enamorados piensan como podría ir vestida la otra persona, como de guapos tienen que estar para que los ojos de esa persona se claven solo en ellos. Los que van a pasarlo bien sin preocuparse del amor porque no lo quieren como compañero hoy piensan en lo que van a hacer para conseguir reír sin parar. Los que van a disfrutar del momento y a bailar con todas sus ganas y más solamente piensan en qué tipo de música se adueñará del lugar. Pero ahora mismo todos estamos pensando en lo bien que queremos que salga, imaginándonos los adornos que habrán, la música que sonará, como nos miraremos los unos a los otros, como sonreiremos.
Yo estoy escribiendo. Parece que no me preocupe de nada pero por mi cabeza están pasando mil problemas con y sin solución. Escribir me aísla del mundo. Cualquiera lo verá una tontería pero estoy histérica y solo puedo desahogarme escribiendo esto porque casi todas mis amigas están nerviosas porque no tienen ni idea de como irán vestidas, de qué zapatos llevarán, qué tipo de maquillaje les quedará mejor con su conjunto...Yo miro a mi derecha y veo mi vestido, azul cielo. Miro detrás de mi y veo mis tacones, demasiado exagerados y que no acaban de convencerme. Miro delante de mi y veo la pantalla del ordenador, releo una y mil veces el texto y solo consigo darme cuenta de que cada vez queda menos tiempo y de que dentro de nada voy a tener que irme a comprar todo lo que falta. Cada una de las veces que respiro consigo notar ese cosquilleo en la boca del estómago que pensaba que solo podría hacer que apareciera cuando él me miraba.
Creo que todos hemos creado un sueño que se podrá cumplir o que no esta noche, una ilusión que queremos que se cumpla pero sobre todo compartimos la emoción y el cariño que le aguardamos a este momento. Quiero que salga todo genial y no solo respecto a la fiesta. Voy animada y con una sonrisa en la cara, sé que todo saldrá genial y si no sale, les daré la espalda y disfrutaré sin que me importe nada lo suficiente como para que mi noche se vaya al traste.
Vamos que ya queda menos, contén el aire durante un segundo, cierra los ojos pero mantén tu mente abierta, imaginando cada uno de los detalles (sonrisas, miradas, sentimientos,..) que harían que esta noche se convirtiera en una noche inolvidable y maravillosa.
Sonríe y no dejes nunca de soñar porque es lo que hace que cualquier momento normal se convierta en algo maravilloso e increíble.
No hay comentarios:
Publicar un comentario